Filosofía Educativa

Nuestra Filosofía Educativa toma como fundamento los conceptos actualizados de los documentos del Concilio Vaticano II, en especial la “Declaración sobre la Educación Cristiana”; es decir “la formación de la persona humana en orden a su último fin y al bien de la sociedad, de la que nuestros Estudiantes son miembros y en cuyas responsabilidades tomará parte en la edad adulta.

Mediante la renovación de nuestro Colegio al mundo de hoy, debemos esforzarnos por emplear las investigaciones y orientaciones realizadas en los campos de la Sicología, Sociología, Pedagogía, Pastoral y de las Ciencias en general tratando de promover el desarrollo integral y armónico del Educando en todas sus dimensiones intelectuales, sociales, físicas, artísticas y espirituales.

Para su inserción positiva y consciente en las estructuras democráticas que caracterizan nuestra forma de Gobierno, damos énfasis a nuestros Estudiantes en el culto del sentido de responsabilidad y de respeto, de tal manera que mediante el buen uso de la libertad puedan prestar su colaboración desde ahora a todas las iniciativas que promuevan el bien común.

En nuestro proceso educativo, junto al rendimiento académico y la transmisión y búsqueda de los diversos elementos culturales y de valores humanos y cristianos, debemos tener en cuenta los rasgos de personalidad de cada Estudiante, de tal manera que al desarrollo de sus facultades intelectuales también corresponda el pleno desarrollo de otros elementos de formación humana y Cristiana, tales como: La tenacidad ante el esfuerzo, la apertura al grupo, su capacidad crítica, sus relaciones fraternas, su vivencia de Fe en Dios, y la libre participación en equipos de trabajo.

Nuestra meta: Transformar nuestra Institución Colegial en una Comunidad Escolar en la que todos sus miembros, a todos los niveles, mantengan las cordiales relaciones fraternas, que tanto necesita nuestra sociedad.